Si estás comenzando a tomar clases de salsa, probablemente en algún momento hayas escuchado una frase que despierta curiosidad: “Nos vemos en el Social”.

Pero… ¿qué es exactamente un Social de Salsa?

¿Es una fiesta? ¿Hay que saber bailar? ¿Necesitas ir con pareja? ¿Es solamente para bailarines avanzados?

La respuesta corta es: un Social es el lugar donde la salsa sale de la clase y comienza a vivirse de verdad.

Un Social de Salsa es un encuentro creado para bailar, compartir y disfrutar de la música en un ambiente relajado.

A diferencia de una clase, donde aprendemos pasos, técnica, conexión, musicalidad y combinaciones, en un Social no existe una coreografía que tengas que seguir.

Suena la música, invitas a alguien a bailar y comienza una conversación diferente: una conversación a través del movimiento.

Dependiendo del evento, durante la noche puedes escuchar salsa, bachata y otros ritmos latinos.

Y aquí está una de las cosas más bonitas de un Social: cada canción es diferente porque cada persona con la que bailas también lo es.

Esta es probablemente una de las preguntas que más recibimos.

No necesitas ser un bailarín avanzado para disfrutar de un Social.

De hecho, asistir a Sociales es una excelente forma de complementar tus clases de salsa.

En clase aprendes las herramientas. En el Social aprendes a utilizarlas.

Comienzas a entender mejor cómo seguir o guiar a diferentes personas, cómo adaptarte a la música, cómo manejar los espacios y, sobre todo, cómo disfrutar del baile sin preocuparte porque todo salga perfecto.

Al principio probablemente conocerás cinco pasos y sentirás que todo el mundo sabe bailar más que tú.

Después de varios Sociales descubrirás algo importante:

nadie está ahí para examinarte.

Estamos ahí para bailar.

No.

Esta es otra de las grandes diferencias entre un Social y otros tipos de eventos.

Puedes llegar solo, con amigos, con compañeros de la academia o con tu pareja. Durante la noche es completamente normal bailar con diferentes personas.

De hecho, cambiar de pareja de baile te ayuda muchísimo a mejorar.

Cada persona tiene una forma diferente de conectar, interpretar la música y moverse. Esa variedad desarrolla habilidades que difícilmente puedes aprender bailando siempre con la misma persona.

Aunque cada evento tiene su propia personalidad, normalmente encontrarás un ambiente informal donde las personas llegan, conversan, escuchan música y se invitan a bailar.

No existe una obligación de bailar todas las canciones.

Puedes bailar una, descansar dos, conversar, observar a otros bailarines y volver nuevamente a la pista cuando escuches esa canción que simplemente no te permite quedarte sentado.

Y sí: puedes decir que no a una invitación a bailar.

Un Social debe ser siempre un espacio basado en el respeto, la comodidad y el disfrute de todos.

En Latidos creemos que aprender salsa no termina cuando termina la clase.

Por eso incentivamos a nuestros estudiantes a vivir también la experiencia del baile social.

Hay cosas que solamente aparecen cuando comienza una canción y no sabes exactamente qué va a suceder.

Aprendes a escuchar.

A conectar.

A improvisar.

A equivocarte y continuar.

A dejar de pensar tanto en los pasos.

Y poco a poco ocurre algo maravilloso: empiezas a bailar en lugar de simplemente ejecutar figuras.

Ese cambio es enorme.

Pero un Social tampoco es solamente baile.

Es comunidad.

Muchas amistades comienzan después de una canción. Personas que probablemente nunca se habrían conocido terminan compartiendo una misma pasión.

Principiantes bailan con personas más experimentadas. Alumnos de diferentes academias comparten pista. Visitantes de otras ciudades o países llegan y rápidamente encuentran una comunidad con la cual conectar.

Porque existe algo curioso en el mundo de la salsa:

puedes llegar a una ciudad donde no conoces a nadie, encontrar un Social y de repente tener un lugar al cual pertenecer esa noche.

La comunidad salsera de Chiriquí ha venido creciendo, y los Sociales forman una parte importante de ese movimiento.

Desde Latidos queremos contribuir a crear más espacios donde las personas puedan aprender salsa en David, conocer otros bailarines y, principalmente, disfrutar todo lo que rodea esta cultura.

Nuestros Sociales buscan precisamente eso: reunir alumnos, bailarines, amigos y personas que quizá simplemente sienten curiosidad por conocer este mundo.

No importa si llevas años bailando o si apenas estás aprendiendo tu básico.

Todos comenzamos alguna vez contando:

1, 2, 3… 5, 6, 7.

Entonces quizá ya es hora de vivir el primero.

Ven cómodo, con ganas de escuchar buena música, conocer personas y bailar.

No necesitas conocer veinte vueltas.

No necesitas una pareja.

No necesitas sentirte “listo”.

Porque probablemente nunca sentirás que sabes suficiente antes de tu primer Social.

Solo necesitas dar el primer paso.

Y si todavía no sabes cuál es…

En Latidos podemos enseñártelo. 💜

Si estás buscando clases de salsa en David, Chiriquí, quieres comenzar desde cero o deseas formar parte de una comunidad donde puedas aprender y poner en práctica lo aprendido, te invitamos a conocer Latidos.

Porque aprender los pasos es solamente el comienzo.

La salsa se aprende en clase. Pero también se vive en la pista.

LATIDOS
Más que bailar, conectamos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *